La protección solar integral es vital para la piel madura, que pierde colágeno y es más propensa a arrugas y manchas. Se recomienda un FPS de 50+ con protección de amplio espectro (UVA/UVB), además de lentes de sol homologados todo el año para prevenir cataratas.
1. Cuidado de la piel madura
El sol es el causante de hasta un 90% del envejecimiento visible en el rostro. Las fórmulas ideales deben combinar filtros con activos antiedad:
- Antioxidantes y Péptidos: Ingredientes como la vitamina C, E y el resveratrol combaten los radicales libres y mejoran la textura.
- Ácido Hialurónico: Aporta hidratación profunda, rellenando las líneas finas.
- Protectores con color: Ayudan a unificar el tono, disimulan manchas y protegen contra la luz azul y la luz visible.
2. Cómo elegir el factor correcto
- FPS Mínimo: Se debe utilizar un mínimo de FPS 30 (bloquea el 97% de los rayos UVB), pero para piel madura o con tendencia a manchas, lo ideal es el FPS 50+.
- Amplio espectro: El producto debe especificar protección frente a la radiación UVA y UVB.
- Reaplicación: El número del factor no lo es todo; es obligatorio reaplicar cada 2 horas para mantener la eficacia, especialmente si estás al aire libre.
3. Cuidado del contorno de ojos y la vista
La piel alrededor de los ojos es hasta cinco veces más fina que la del resto de la cara, lo que la hace muy vulnerable.
- Protección periocular: Usa protectores solares formulados específicamente para el contorno de ojos que no irriten.
- Gafas de sol: El cristalino es muy sensible a la radiación. Usar gafas homologadas con filtro UV previene patologías como cataratas, queratitis y lesiones en la retina.
- Medidas físicas: Gorros de ala ancha para crear sombra sobre los ojos.