Con motivo del Día Mundial del Sueño, diferentes organizaciones sanitarias, instituciones y centros especializados promueven actividades destinadas a concienciar sobre la importancia del descanso.
Durante esta jornada es habitual encontrar:
El objetivo de estas acciones es acercar a la población conocimientos prácticos que ayuden a mejorar la calidad del descanso y a comprender mejor cómo el sueño influye en la salud y el bienestar a lo largo de la vida.
Dormir bien es fundamental para el correcto funcionamiento del organismo. Durante el sueño se activan procesos de recuperación que influyen en diferentes sistemas del cuerpo.
En estas horas se refuerza el sistema inmunológico, se consolidan los recuerdos y se regulan funciones relacionadas con el metabolismo y el equilibrio emocional.
Cuando el descanso no es suficiente o pierde calidad, pueden aparecer cansancio, irritabilidad o dificultades para concentrarse. Por eso, el Día Mundial del Sueño recuerda que cuidar el descanso es tan importante como mantener una alimentación equilibrada o realizar actividad física de forma regular.
A medida que envejecemos, los patrones de sueño pueden experimentar cambios. En muchas personas mayores el descanso se vuelve más ligero o aparecen despertares nocturnos con mayor frecuencia.
También es habitual que el horario del sueño se adelante, lo que provoca que muchas personas se acuesten antes y se despierten más temprano.
Estas variaciones forman parte del proceso natural del envejecimiento. Eso sí, mantener rutinas estables puede contribuir a mejorar la calidad del descanso.
Adoptar pequeños cambios en la rutina diaria puede marcar una gran diferencia en la calidad del descanso.
Entre las recomendaciones más habituales destacan:
El Día Internacional del Sueño también pone el foco en la importancia del descanso durante el envejecimiento.
Dormir bien favorece la energía durante el día, mejora la capacidad de concentración y contribuye a mantener un estado de ánimo positivo. Además, un descanso adecuado facilita la participación en actividades sociales, cognitivas y físicas.
Cuidar el sueño significa, en definitiva, cuidar el bienestar global y la calidad de vida.
Indudablemente, el Día Mundial del Sueño recuerda que el descanso es una pieza clave para la salud y el bienestar.
En Colisée entendemos el bienestar desde una perspectiva integral. Por eso promovemos rutinas saludables, actividad diaria y entornos tranquilos que favorecen un descanso de calidad. Porque cuando el bienestar se cuida en todos los detalles, es más fácil ser quien eres. Plenamente.
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La mayoría de las personas mayores necesitan entre 7 y 8 horas de sueño al día. Lo importante no es solo la duración, sino también la calidad del descanso.
Con el paso de los años se producen cambios naturales en el ritmo biológico. Esto puede provocar despertares nocturnos más frecuentes o una reducción de las fases de sueño profundo.
Sí, siempre que sean cortas y moderadas. Una siesta de entre 20 y 30 minutos puede ayudar a recuperar energía sin afectar al descanso nocturno.
Dificultad para conciliar el sueño, despertares frecuentes durante la noche, sensación de cansancio al despertar o somnolencia excesiva durante el día pueden ser señales de un descanso insuficiente.
Mantener horarios regulares, realizar actividad física durante el día, exponerse a la luz natural y evitar estímulos intensos antes de dormir son hábitos que favorecen un sueño más reparador.
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