Nunca es tarde para dejar el tabaco; de hecho, los beneficios para la salud en personas mayores son casi inmediatos y significativos. Incluso dejar de fumar a los 75 años puede aumentar la esperanza de vida en hasta 4 años.
Beneficios clave para mayores
- Recuperación de sentidos: El olfato y el gusto se recuperan rápidamente tras el abandono del hábito.
- Salud cardiovascular: Al año de dejarlo, el riesgo cardiovascular se reduce a la mitad.
- Prevención de enfermedades graves: Se reduce el riesgo de padecer demencia, Alzheimer, neumonía (especialmente a partir de los 60 años) y patologías oculares como cataratas o glaucoma.
- Mejora física: La capacidad para realizar ejercicio mejora entre el primer y noveno mes, y la tos disminuye notablemente
Recomendaciones para dejarlo con éxito
- Hacer un plan: La American Cancer Society recomienda fijar una fecha específica («Día de Abandonar el Tabaco») y prepararse psicológicamente.
- Buscar apoyo médico: Solo un 10% de los profesionales realizan diagnósticos de tabaquismo, por lo que es vital solicitar ayuda activa en el centro de salud para acceder a tratamientos multicompetentes (psicológicos y fármacos).
- Cambiar rutinas: Retrasar el primer cigarrillo del día y evitar lugares asociados al hábito durante las primeras semanas ayuda a romper la dependencia conductual.
- Información oficial: El Ministerio de Sanidad ofrece programas específicos para personas de entre 55 y 65 años, subrayando que el daño no es irreversible.
Para profundizar, puedes consultar herramientas interactivas en el portal Smokefree.gov o seguir los consejos de la OMS en el Día Mundial Sin Tabaco (31 de mayo)