Cada año, el 19 de octubre es el Día Mundial Contra el Cáncer de Mama como recordatorio del compromiso de toda la sociedad en la lucha contra el cáncer de mama, contribuyendo a aumentar la atención y el apoyo prestados a la sensibilización, la detección precoz, el tratamiento y los cuidados paliativos de esta enfermedad.
El Día internacional del Cáncer de Mama busca sensibilizar y educar sobre el cáncer de mama, promoviendo la detección precoz a través de autoexploraciones y mamografías, ya que un diagnóstico temprano aumenta de manera significativa las posibilidades de curación.
El cáncer de mama es el tumor más frecuente en las mujeres. El riesgo de padecer la enfermedad a lo largo de la vida se estima en un 12% (1 de cada 8 mujeres), siendo mayor la incidencia entre mujeres de entre 45 y 65 años a causa de los cambios hormonales en los períodos de peri y post menopausia.
En España se diagnosticaron alrededor de 35875 nuevos casos de cáncer de mama (el 29% de los cánceres diagnosticados en mujeres) en el año 2024 según el Observatorio de la Asociación Española Contra el Cáncer.
Debido al envejecimiento de la población, los cambios en el estilo de vida y la mejora en la detección temprana, se prevé que la incidencia siga en aumento, pero gracias a la mejora en los tratamientos y programas de cribado, la mortalidad está en descenso; además de conseguir la tasa de recaída cero en muchos pacientes.
Aunque los avances en investigación han logrado que el pronóstico de este tipo de cáncer siga mejorando paulatinamente, aún queda mucho camino por recorrer por lo que la detección precoz sigue siendo la piedra angular de la lucha contra esta enfermedad. Cuando se detecta precozmente, se establece un diagnóstico adecuado y se dispone de tratamiento, las posibilidades de curación son elevadas. En cambio, cuando se detecta tardíamente bajan las posibilidades de que se pueda ofrecer un tratamiento curativo. En tales casos son necesarios cuidados paliativos para mitigar el sufrimiento del paciente y sus familiares.
Por ello, nuestro Colegio Oficial de Médicos de Granada se suma a la concienciación en este día, y apoya sin reservas a los pacientes y sus familias, a los médicos y al resto del personal sanitario, y a todas las instituciones y la sociedad en general, frente al cáncer de mama.
La autoexploración mamaria no sustituye a las pruebas médicas, pero es una práctica sencilla que ayuda a las mujeres a conocer el aspecto y la consistencia habitual de sus mamas. Realizarla una vez al mes facilita identificar cambios (bultos, retracciones, secreciones o alteraciones en la piel) que deben ser evaluados por un especialista.
La mamografía es la prueba de referencia para el cribado del cáncer de mama. Numerosos estudios han demostrado que realizar mamografías periódicas permite reducir la mortalidad por esta enfermedad, ya que facilita su detección en fases tempranas, cuando las posibilidades de tratamiento y curación son mayores.
Los beneficios del cribado superan ampliamente los posibles efectos adversos, como el sobrediagnóstico, el sobretratamiento o los resultados falsos positivos o negativos.
En España, el programa de cribado poblacional con mamografía se inició en 1990 y actualmente cuenta con cobertura completa por invitación en todas las comunidades autónomas.
Este programa, de carácter organizado y poblacional, se desarrolla bajo los siguientes criterios:
Además, para las mujeres que presentan alto riesgo personal o familiar de cáncer de mama —como portadoras de mutaciones BRCA1 o BRCA2, antecedentes familiares directos o radioterapia torácica previa—, se realiza una valoración individual del riesgo. En caso de confirmarse, se lleva a cabo un seguimiento específico mediante protocolos de actuación personalizados.
Como en el resto de programas de cribado del Sistema Nacional de Salud, la evidencia científica se revisa de forma periódica para garantizar la máxima eficacia y adaptar las recomendaciones cuando sea necesario.
La clave es individualizar el seguimiento en función de la historia clínica y los factores de riesgo.
El cáncer de mama no afecta solo al cuerpo: impacta en la esfera emocional, social y familiar. Por eso, el acompañamiento es esencial.
La cercanía y la comprensión son tan valiosas como los tratamientos médicos.
LA TERCERA EDAD BIEN INFORMADA | © 2021 Abuelos.info. Todos los derechos reservados